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Salud Renal y Hepática
Contenido: 2 ampollas
Solución natural para agua dialítica de Slackstone II es un método ideal para la utilización del agua de forma lógica y no invasiva, sencillo, barato, cómodo y fácil de usar. La Solución natural para agua dialítica ayuda mantener una buena salud a nivel hepático y de los riñones.
Fundamento: Esta basado en las leyes físicas y consiste en la modificación de la posición de los átomos H-O-H de la molécula del agua, con el fin de aumentar la capacidad, que ya de por si tiene el agua, para disolver cuerpos cristalinos en el organismo. Esto se consigue mediante los cristales de diversas sales contenidos en la ampolla, que en contacto con el agua produce una energía de bajo potencial y da lugar al Agua Dialítica.
Acción: El agua dialítica, una vez incorporada al organismo, ha demostrado su eficacia para disgregar agregados cristalinos (cálculos de riñón, de vesícula, ácido úrico, etc...) y redondearlos, al eliminar picos y aristas, facilitando su expulsión o evitando que se formen de nuevo.
Modo de empleo: Se recomienda utilizar un vaso de agua natural potable, de aproximadamente un cuarto de litro (250 c.c.) y preferentemente alto. Poner la ampolla en el vaso con la parte más estrecha hacia arriba. Se puede utilizar agua mineral si de desea, pero sólo es necesario en aquellos lugares donde el agua corriente sea muy dura. Se debe mantener a temperatura ambiente, sin enfriar, ni calentar, durante 24 horas. Como norma general utilizar el agua que habitualmente se utilice en la alimentación. Se ha comprobado que es mejor no usar infusiones de hierbas para preparar Agua Dialítica, aunque se pueden tomar, evidentemente, en cualquier otro momento. El Agua Dialítica activada, se tomará inmediatamente después de retirar la ampolla. Se volverá a llenar el vaso de agua y se sumergirá de nuevo la ampolla, para preparar la próxima toma, 24 horas después. Cada ampolla sirve para preparar 40 vasos, o lo que es lo mismo, 20 litros de agua. A partir de ese uso, la energía emitida por la ampolla disminuye considerablemente, hasta agotarse.
Pasado la preparación de los 40 vasos por ampolla, se deben sustituir por otras nuevas. No usar en tisanas o infusiones, aunque puede tomarla posteriormente. El color más o menos amarillento de las ampollas no influye en su actividad.
Posología: Para lograr efectos más rápidos en casos agudos: tomar 2 vasos al día, antes del desayuno y cena. (Son necesarias las 2 ampollas de la caja, una para cada toma).
Como preventivo, para evitar recaídas, tomar 1 vaso al día antes del desayuno.
Normalmente se debe tomar Agua Dialítica durante bastante tiempo (3 meses como mínimo). Se puede interrumpir el tratamiento durante algunas semanas, para reanudarlo después.
Advertencias: Tener cuidado de no someter el agua preparada a ningún calentamiento, refrigeración o agitación, pues esto desvirtúa su acción. Si se desea calentar o enfriar utilizar un recipiente con agua caliente o con agua fría, e introducir el vaso. La ampolla debe permanecer sumergida en el agua durante 24 horas aproximadamente, de forma que quede cubierta toda la parte gruesa de la ampolla. La ampolla no debe abrirse ni romperse, lo que no tiene nada de extraño, ya que la energía generada por los cristales del interior de la ampolla atraviesa perfectamente el vidrio y se trasmite al agua. (La ampolla es como si fuera una pila o batería de las que se usan en los aparatos eléctricos). Si fuera necesario, se recomienda tapar el vaso con un paño o plástico, para evitar que caiga polvo, insectos, etc.
Contraindicaciones: No tiene contraindicaciones, incompatibilidades, ni efectos secundarios, ya que no es un tratamiento agresivo (químico) sino físico, que no ataca al calcio asimilable. Activa el agua, pero no modifica sus características esenciales.
A propósito de la hidratación: "Usted no está enfermo, usted tiene sed"
Esta frase del Dr. Fereydoon Batmanghelidj, Teherán 1931-Virginia 2004, (que estando encarcelado y en condiciones dramáticas, utilizó el agua como recurso terapéutico eficaz para aliviar las dolencias de sus compañeros de cautiverio) nos hace recapacitar en la importancia de la hidratación.
Hay un eslogan publicitario de los bancos de sangre que dice: "Una gota de sangre puede salvar una vida".
¿Y si la gota es de agua?
El agua es simple e insignificante y (aparentemente) es gratis. Es insípida, incolora y apenas está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, pero... ¿saben que es el 65% de una persona y el 90% de su cerebro?
Quizás no tengamos en cuenta que el agua, o las necesidades que el organismo tiene de ella, es importantísimo. Cuando nos deshidratamos, el organismo reacciona aumentando la producción del neurotransmisor histamina, para regular la cantidad de agua disponible. Si en el organismo hay un exceso de histamina (que se ve fácilmente en un análisis) hay que beber agua para disminuirla. Por el contrario, se toman antihistamínicos sin control, además de no actuar sobre la causa, que puede producir efectos secundarios muy negativos.
Quien crea que el hecho de no tener sed, es equivalente a que el organismo tiene cubiertas sus necesidades de agua, puede estar equivocado.
El agua sirve para disolver los alimentos que comemos, y hace que sus componentes nutritivos puedan ser absorbidos correctamente por el intestino. A menor nivel hídrico, mas esfuerzos tiene que hacer el organismo para hacer eficaces los nutrientes. Pero además hay que transportar esos nutrientes, llevando también oxígeno, hasta los órganos vitales, para que estos funcionen correctamente.
Este transporte se enlentece cuando no hay suficiente agua y lo que puede ser peor, los nutrientes llegan en condiciones que el organismo no los puede utilizar con eficacia. En algunas ocasiones, ni siquiera son metabolizados y se eliminan directamente, sin cumplir función alguna. El organismo para funcionar correctamente, necesita mantenerse a una humedad y temperatura adecuada, para lo que es vital el gua, igualmente es necesaria el agua para la reparación de los tejidos.
Además hay que retirar los residuos para llevarlos hasta los órganos responsables de su eliminación.
¿Por qué, inconscientemente, no asociamos la falta de agua a migrañas, alergias, estreñimiento, diarreas, sobrepeso, depresiones, etc...?
Por otra parte, el agua contiene sustancias que la enriquecen y que son vitales para el correcto funcionamiento del organismo. La piel también tiene sed. No olvidemos que es el órgano más grande del cuerpo, que lo protege contra la desecación y regula su temperatura. Pero la piel también es un almacén de sustancias nutritivas y retienen residuos procedentes de procesos metabólicos. Si el organismo funciona mal, la piel estará sucia y pierde frescura. La piel es una coraza frente a agentes externos: la contaminación, los rayos ultravioleta del sol, los cambios de temperatura, el estrés, la falta de sueño, la mala alimentación. Todos estos y muchos más, contribuyen a acelerar la pérdida de la salud de la piel.
No confundir agua con líquidos. Los refrescos, zumos, té, alcohol, etc... no son agua, son líquidos.
Por todo lo indicado, a propósito de una buena hidratación y como parte de las necesidades de ingesta diaria de agua, recomendamos incorporar 2 vasos de agua Dialítica al día (500cc). Aportará sus beneficios como excelente solvente y depurativo, lo que potenciará y hará más eficaz la hidratación de las células y de los tejidos.
Desde hace más de 40 años, el Agua Dialítica se utiliza también para eliminar y/o evitar que se formen cuerpos cristalinos en el organismo (todo tipo de cálculos, arenillas, microcristales, etc...), actuando así mismo como un eficaz depurativo. No es un tratamiento agresivo (químico) sino un procedimiento físico lógico y contrastado, no invasivo, sencillo, no costoso ni moleste y de fácil utilización, con la gran ventaja de no producir efectos secundarios ni interacciones.
Ingredientes: Solución con macro cristales de cloruro de sodio y cloruro de litio, debidamente preparados y tratados con un aldehído cinámico de elevado momento dipolar.
Referencias específicas
Salud Renal y Hepática